Educar la sexualidad en la infancia

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Quédate con esto: educar la sexualidad en la infancia

 
  1. Con tu ejemplo diario. No esperes a la típica charla puntual en la adolescencia: la educación de los afectos y de la sexualidad es un gota a gota que empieza en la niñez. El medio más eficaz para enseñar a amar es aprovechar los hechos cotidianos y el ejemplo de cómo se quieren y se tratan papá y mamá.
 
  1. Responde siempre. No tengas miedo a sus preguntas, por incómodas o adelantadas que sean. Contesta con sencillez y honestidad, ¡pero responde siempre! Quizás olvide tu respuesta, pero no olvidará que puede hablar de todo contigo.
 
  1. Pudor sin vergüenza. La vergüenza oculta lo malo; el pudor preserva las cosas buenas y valiosas ¡como el cuerpo! Educar el pudor es clave para una sexualidad sana y previene abusos porque permite distinguir cuando alguien se está pasando de la raya.
 
  1. Educa el apego y la virtud. El contacto físico en la infancia es clave para que los niños crezcan con un estrecho vínculo con sus padres que les dé seguridad. Conforme maduran, enséñales que pueden ser héroes si cultivan virtudes como la templanza, la fortaleza, la justicia y la prudencia. ¡Los héroes son los que aman y se entregan!
 
  1. No solo sexo. La educación afectiva y sexual está dentro de la educación para el amor. No te conformes con dar una clase de anatomía, ni dejes que el porno o la ideología deformen su visión. Al educar la sexualidad enseñamos que amamos con el cuerpo y que el sentido de la vida es amar y ser amado. La educación afectiva ayuda a descubrir y ordenar lo que nos afecta: sentimientos, deseos…
 
  1. Niños y niñas. El cuerpo sexuado nos acompaña toda la vida y afecta a todo lo que hacemos: niños y niñas somos distintos, y eso es bueno. Pero no hay una única forma de ser niña o niño: unas y otros pueden ser más sensibles, más físicos, más tranquilos, más fuertes… La presencia del padre y de la madre es fundamental para reconocer e integrar la propia identidad sexual y desarrollar la masculinidad y la feminidad.
 
Nos han asesorado…
Giovanni Alario: Psicólogo, especialista en afectividad infantil, terapeuta individual y de grupo, y responsable de Formación e Innovación Educativa del colegio San Ignacio de Loyola (Torrelodones, Madrid).
Dra. Nieves González Rico: Médico, máster en Sexología, directora académica del Instituto Desarrollo y Persona de la Universidad Francisco de Vitoria y creadora del programa de educación afectiva y sexual Aprendamos a Amar, que llega cada año a más de veinte mil alumnos.
Jaime Serrada: Psicólogo, director de proyectos de la fundación Gift&Task, especialista en educación afectiva y sexual, y máster en Psicología de la Familia y en Innovación Educativa.
Eduardo Navarro: Director en Madrid del Instituto Desarrollo y Persona de la UFV, y responsable del desarrollo de Educación en Virtudes del programa Aprendamos a Amar.
Juan Pablo Rojas Saffie: Psicólogo clínico por la Pontificia Universidad Católica de Chile, experto en disforia de género y Doctor en Humanidades por la Universidad CEU de Barcelona.
Carlos Beltramo: Doctor en Educación por la Universidad de Navarra (UNAV), investigador del proyecto Educación de la Afectividad y Sexualidad Humana del Instituto Cultura y Sociedad, de la UNAV; director académico de Alianza Latinoamericana para la Familia y coautor de los programas de educación del carácter, la afectividad y la sexualidad Aprendiendo a Querer y Quiero Querer.

 

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