¡Quédate con esto! Resumimos en doce claves sencillas la misión de este número: «Vivir plenamente la unión conyugal».

 

1. La sociedad vende una imagen irreal del sexo, donde todo es pasión, placer y excitación. Al contrastar su vida conyugal con esta fantasía, muchos se desencantan. ¡No caigas en ese error!
2. El sexo es esencial en el matrimonio: es lo que diferencia el amor de los esposos de cualquier otro amor. Es clave que los esposos hablen de sus sentimientos y anhelos, y que busquen el placer del otro más que el suyo.
3. El sexo hay que cultivarlo en todas las etapas del matrimonio. Es normal pasar de la fogosidad de los primeros años a la ternura en la madurez. Conocerse más hace que la intimidad sexual mejore. 
4. La sexualidad no está solo en la cama. “Somos cuerpo y alma, y la única manera de amar cabalmente es entregando y recibiendo todo lo que somos: corporalidad, sexualidad, afectividad, inteligencia, voluntad…”, explica Javier Vidal-Quadras.
5. A Dios le importa que los esposos se procuren placer en la entrega mutua, y cuanto más, mejor, porque consolidan su unión. El acto sexual es signo de la unidad con Dios y refuerza la acción creadora del Espíritu Santo que los esposos recibieron en el sacramento.
6. La calidad de una relación sexual no se mide por la frecuencia, la intensidad o el número de orgasmos. Todo ello contribuye, pero lo decisivo es el respeto mutuo, la donación íntima y el gozo y el placer que surgen de ser una sola carne.
 7. El “aquí te pillo, aquí te mato” puede ser bueno de forma ocasional, pero el placer y la unidad hay que prepararlos con paciencia: busca el momento oportuno, cuida la estética….
8.  El preservativo es una barrera artificial entre los esposos que cierra la puerta a la vida, resta calidad a la relación sexual y acaba abriendo una brecha entre los esposos. 
9. En el lecho conyugal, ‘todo’ vale: besos, sexo oral… siempre y cuando estas caricias se den en el marco de una relación coital completa, en la que el hombre eyacula dentro de su mujer.
10 En los periodos de abstinencia no reprimas tu deseo sexual, enaltécelo realizando otros actos y muestras de amor.  Ramón Lucas recomienda: “Ofrécele una cena, regálale una flor…”
11. No hay que obsesionarse con el aspecto físico, pero tampoco conformarse con “no descuidarse”. “El amor exige estar en las mejores condiciones para el cónyuge”, dice Vidal-Quadras.
12. Los católicos no tenemos miedo al sexo, al contrario, hemos comprobado que la relación sexual es mucho mejor de lo que la pintan en las películas porque con Dios adquiere altura y plenitud.  
Nos han asesorado…
Nieves González Rico. Médico, máster en Sexología, directora del Centro de Atención Integral a la Familia, de la Universidad Francisco de Vitoria, y autora de Hablemos de sexo con nuestros hijos (Palabra, 2008).
Javier Vidal-Quadras. Presidente de la Asociación FERT de orientación familiar, secretario general de la International Federation for Family Development, y autor de Amar se escribe contigo (EIUNSA, 2016), entre otros libros.
Ramón Lucas, LC. Catedrático de Antropología filosófica en la Universidad Gregoriana (Roma), miembro de la Academia Pontificia para la Vida, profesor en la Facultad de Ciencias Biosanitarias de la Universidad Francisco de Vitoria (Madrid), y autor de Horizonte vertical (BAC, 2010), entre otras obras.
Félix López Sánchez. Catedrático de Psicología de la Sexualidad de la Universidad de Salamanca y autor de Sexualidad y afectos en la vejez (Pirámide, 2012) y de Ética de las relaciones sexuales y amorosas (Pirámide, 2015).

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