Conocida como “la monja andariega”, puede resultar llamativo que Santa Teresa viviera 50 años en Ávila. Con motivo del v centenario de su nacimiento, el Papa Francisco ha declarado un Año Jubilar durante el cual se pueden obtener las gracias correspondientes visitando los lugares teresianos designados por la Iglesia.

Por Jesús García-Colomer
Fotografía: Ávila Turismo y Luis Díaz

De los cincuenta años que Santa Teresa vivió en Ávila, más de treinta residió en el monasterio de la Encarnación. El padre Arturo Díaz, capellán del mo­­nasterio, es el mejor guía para conocer, en un solo día, los lugares más importantes de la vida de Santa Teresa.
Padre Arturo, ¿qué contiene el paquete que el Monasterio de la Encarnación, en la persona de su capellán, ofrece para dar a conocer a Santa Teresa?
Un itinerario de guía biográfico y cronológico de Santa Teresa en el que se visitan en un solo día los lugares más destacados de su vida.
¿Se puede hacer en una sola jornada?
En Ávila sí, porque Santa Teresa pasó casi toda su vida aquí. Su presencia ha dejado impregnada toda la ciudad de su espiritualidad.
¿Qué hizo Santa Teresa para ser hoy reclamo de peregrinos de todo el mundo, siendo una monja de clausura?
Más allá de las fundaciones, Santa Teresa se convierte en referencia cuando su mundo interior se da a conocer a través de sus escritos. En ellos desarrolla una facilidad asombrosa para describir con imágenes sencillas todo ese mundo interior, en una época en que no había televisión y la capacidad descriptiva de las personas se limitaba a su entorno. En este caso, a una sola ciudad y a un contexto como era el monasterio: la huerta, la capilla, la celda, los muros, el cielo… Es asombroso cómo aterriza la idea de la conversión, comparándola con el gusano que se mete en un capullo y sale transformado en mariposa. Con imágenes como esta, hace sencillo entender cosas que no resultan tan evidentes.
¿Aportan algo al hombre de hoy unos textos escritos en castellano antiguo, por una monja, hace cinco siglos?
Sus escritos han traspasado fronteras, lenguas y tiempo. Es increíble que una judía alemana del siglo xx se leyera el Libro de la vida y, al cerrarlo exclamara: “Ya he encontrado la verdad”. Ahí tenemos a Edith Stein.
¿Cuáles son los rasgos más destacados de la literatura de Santa Teresa?
Realismo y misticismo. Fue una mujer con los pies muy en la tierra. “Dios anda también entre los pucheros”, decía. Ella fue consciente de los límites humanos y de la dureza de la vida. Cuando tenía treinta y nueve años, empezó su elevada experiencia mística, pero esta jamás la alejó del realismo. Esto hace que esté muy vigente. Sus dichos y frases son actuales. “La vida es una mala noche en una mala posada” o “solo Dios basta” no necesitan interpretación. No hace falta ser teólogo para entender su inmenso mundo interior.
¿No le impone ser capellán de este monasterio?
Estar aquí es un don. Yo he pasado cinco años en Tierra Santa, mi día a día han sido los peregrinos, y de pronto veo que aquí sucede lo mismo que allí. Este es un lugar de gracia, un verdadero santuario. Me doy cuenta de ello cuando, como esta mañana, veo que llega un autobús repleto de vietnamitas. Los lugares santos tienen en común que están impregnados de una gracia especial, de esa presencia de Dios que hace diferentes estos sitios más por lo que acontece en ellos que por lo que son, y este es un lugar santo. Aquí la gracia de Dios se manifiesta, por medio de Santa Teresa, cada día.
Después de conocer la vida y obra de Santa Teresa, ¿cómo la describiría?
Santa Teresa es un laboratorio. Tiene una cabeza tan inquieta que le dificulta durante años la oración. Por eso es por lo que deja escrito “la imaginación es la loca de la casa”. Ella pasa en La Encarnación muchos años de sequedad espiritual en los que le cuesta “conectar” con Dios y, sin embargo, nunca se rinde. Una vez que conecta con Él, es cuando empieza toda la actividad que conocemos ahora, entre otras cosas, sus cuatro libros más importantes. Todos ellos tienen un tema central, amplio, desarrollado en los ejemplos y aconteceres cotidianos de la vida: la oración.
En el mundo actual puede resultar muy complicado encontrar un espacio de soledad y silencio para la oración.
Por eso hay que aprovechar cuando se es joven, que se dispone de más tiempo, para degustar el trato con Dios. Luego, cuando la vida no te deja esos espacios de los que sí puede disfrutar una monja, es cuando los padres de familia tienen que “buscar entre los pucheros”. Entre ellos… también anda Dios.
Este Año Jubilar, más de un millón de peregrinos visitarán Ávila. La visita guiada del padre Arturo Díaz comprende:
– la iglesia de La Santa, ubicada en la casa natal de Santa Teresa; los Cuatro Postes, lugar donde, con siete años, fue encontrada tras fugarse para morir en tierra de moros; el convento de Gracia, en el que estuvo interna como adolescente; el monasterio de la Encarnación, en el que pasó treinta años;
– y el convento de San José, que fue su primera fundación.
Además, se puede disfrutar de una visita al locutorio con las hermanas de La Encarnación, uno de los momentos culminantes de la jornada.

¿Te ha gustado este artículo? Suscríbete gratis y recibirás la revista cada tres meses en casa

Dona ahora: ayúdanos con tu donativo para que podamos seguir contando historias como esta