Misión entrevista en exclusiva a Gerónimo Stilton, que presenta su último libro: Enigma en el Prado

 

Niños de todas las edades, padres y profesores se rinden al candor e intriga de sus divertidas aventuras, que hablan del bien, la humildad, la justicia… Este simpático anti-héroe, que convierte en bestseller cada libro que publica, visitó Madrid para presentar su último título: Enigma en el Prado, el primero que transcurre en España. Y Misión lo ha entrevistado, con ayuda de algunos niños. ¿Su nombre? Stilton, Gerónimo Stilton.

 

Por José Antonio Méndez

Gerónimo, en 14 años has vendido 16 millones de libros, en casi 40 países. ¿Por qué crees que tus aventuras gustan tanto?
El único secreto es que los lectores me quieren. Y cuando quieres a alguien, quieres pasar tiempo con él. Mis aventuras son tan divertidas como comer con los dedos, pero yo soy un ratón muy normal: no soy un superhéroe, superlisto y supervaliente, al que todo le sale bien. ¡Qué va! Soy tímido, me canso, tengo vergüenza, vértigo, inseguridad, hay cosas que no entiendo ¡y otras que me dan canguelo felino! Soy como cualquier niño que lee mis libros.
Entonces, si no eres un superhéroe, ¿por qué vives aventuras?
A mí me gusta escuchar música clásica, leer muuuuuuchos libros, dirigir el periódico El eco del roedor, y estar tranquilo. Pero mis amigos y mi familia siempre acaban arrastrándome a vivir mil aventuras que, al final, resolvemos entre todos. No porque yo sea el más fuerte o sabio, sino porque trabajamos en equipo. Es así como se consiguen las cosas grandes.
O sea, que para ti, la familia y los amigos son importantes.
¡Por mil quesos de bola! ¡Claro! Yo no sería igual sin mi familia (mi abuelo Torcuato, mi primo Trampita, mi hermana Tea, mi sobrino Benjamín…) o sin mis amigos (Patty Spring, Plumilla Verdoso…). Sin ellos, sería muy infeliz. No quiero ser un aventurero solitario, sino ir acompañado de mis seres queridos.

«Empecé a escribir para llevar luz y esperanza a niños enfermos. Quería recordarles que puedes superar un mal momento si en tu corazón brillan la alegría y un espíritu de ilusión que te hace vibrar».

Algunas personas dicen que te ayuda a escribir una escritora italiana, Elisabetta Dammi, que al enterarse de que no podía tener hijos, te animó a escribir libros para niños enfermos…
Sí, empecé a escribir para llevar luz y esperanza a niños enfermos. Quería recordarles que todo problema tiene solución, y que aunque pases un mal momento, puedes superarlo si en tu corazón brillan la alegría y un espíritu de ilusión que te hace vibrar. Cuando los niños se iban curando, seguían leyendo mis aventuras, y pronto me conocieron otros niños.
¡Y también sus padres y profes!
Claro, porque yo hablo del bien, la bondad, la belleza, la luz frente a las tinieblas, la amistad, el compañerismo, la sinceridad, el no desear mal a nadie, el tratar a las personas con justicia… Y también los adultos, que a veces viven demasiado deprisa, tienen que recordar esos valores. Además, los padres están felices de ver leer a sus hijos, y los profes ven que mis libros acompañan a los niños en distintas etapas.
¿Por qué no mientes nunca, ni para librarte de un peligro?
¡Pues porque no hay que mentir para conseguir las cosas! Si las consigues con mentiras, nunca terminan bien. Yo soy sincero, pero a la vez trato de decir las cosas sin molestar a nadie. No tenemos que gustar a todo el mundo, y decir la verdad nos hace más libres, pero tampoco podemos herir a las personas al tratarlas mal. Si dices la verdad y tratas bien a los demás, eres más feliz y también harás feliz a quien te rodea.

 

«En la vida no podemos hacer solo lo que nos gusta, sino que tenemos que hacer todo lo que debemos hacer».

Has escrito casi 200 libros. ¿Cómo te da tiempo a escribir tanto?
¡Porque es mi pasión, y cuando te gusta algo, siempre encuentras tiempo para hacerlo! Leer y escribir es algo fascinante y muy, muy divertido, porque te hace vivir mil aventuras superratónicas.
¿Y por qué empiezas cada libro con “Mi nombre es Stilton, Gerónimo Stilton”, como James Bond?
Mis aventuras invitan a entrar en el mundo de la cultura, del cine, de la literatura… A mí me chiflan los libros y tengo una colección de 20 adaptaciones de la literatura universal. Me he leído todos esos libros y yo los stiltonizo para los niños. Así, cuando sean mayores, tendrán la curiosidad de leer a Julio Verne, Mark Twain, Robert L. Stevenson, o ver las películas de James Bond…
En tu último libro, Misterio en el Prado, visitas España. ¿Qué te ha parecido?
¡España es un país estupendo, con gente más fan­tástica que el queso manchego! Un día, estando en la redacción de El eco del roedor, mi amiga Anita me invitó a venir, y viajé con mis sobrinos y mi amigo Metomentodo Quesoso. Pero cuando estábamos visitando el Museo del Prado, hubo un apagón y, cuando volvió la luz, ¡había desaparecido  “El quitasol”, de Goya! ¡Por mil quesos de bola! Así empezó esa investigación. El libro se ha traducido a 40 idiomas, así que en 40 países van a conocer conmigo Madrid y sus maravillas.
A los niños que les cuesta ponerse a hacer deberes porque quieren seguir leyendo tus libros, ¿qué les dices?
Que hay un tiempo para cada cosa: para leer, jugar, ordenar la habitación, hacer los deberes, comer espaguetis… En la vida no podemos hacer solo lo que nos gusta, sino que tenemos que hacer todo lo que debemos hacer. Por eso, yo siempre trato de buscar las cosas buenas de la vida (hasta de las cosas aburridas, como pelar patatas), y trato de encontrar la forma de que me guste cada cosa que hago.

«Leer y escribir es algo fascinante y muy divertido, que te hace vivir mil aventuras»

El último libro de Gerónimo Stilton, Enigma en el Prado (Editorial Destino, 2017), es el primero que transcurre en España. Además de una entretenida búsqueda del cuadro El quitasol, de Goya, los lectores podrán recorrer los principales lugares de Madrid junto a Gerónimo y sus amigos: el Rastro, la Gran Vía, la Puerta del Sol…

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