Esta Navidad… ¡a jugar con juguetes!

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Esta Navidad. Niño jugando con juguetes

Los expertos recomiendan que, esta Navidad, los padres ayuden a sus hijos a redactar la carta a los Reyes Magos con un doble objetivo: buscar el mejor juguete y, sobre todo, aquel que permita a padres, hijos y hermanos jugar juntos.

Por Begoña Aragoneses

Para que los niños empiecen a jugar basta un “¿vale que yo era…?” y ya se pone en marcha la maquinaria. Y al hacerlo no solo disfrutan, como explica Petra María Pérez, catedrática de Teoría de la Educación de la Universidad de Valencia y miembro del Observatorio del Juego Infantil, sino que el juego libre y espontáneo “estimula su desarrollo motor y cognitivo, y les ayuda a desarrollar habilidades emocionales y sociales que son fundamentales para la vida adulta”. Para los más pequeños, jugar es además una necesidad vital, porque con el juego ensayan la forma de actuar en el mundo y aprenden a vivir.
En familia y con juguetes
En una época en la que cada vez hay menos niños, menos hermanos y más “maquinitas” que suplantan la imaginación, los expertos reivindican el juego libre… y en familia. “Los padres somos los juguetes favoritos de nuestros hijos. Y si la familia es la primera y fundamental escuela de virtudes, a través del juego en familia los niños aprenderán una lección que no puede aportar ni el juguete más caro: la lección de saberse queridos”, señala María Isabel Jiménez Domecq en Jugar: la forma más divertida de educar (Palabra, 2005).

Aunque hay juegos de mesa divertidísimos, los expertos recomiendan volver a poner de moda jugar con juguetes

Además, como explica a Misión la psicóloga Amaya Prado, vocal de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid, “para los padres, jugar con sus hijos es la forma de compartir momentos, sensaciones y sentimientos, entrar en su mundo, conocerlos mejor y pasar tiempo de calidad con ellos”.
Lo importante, ya se ve, es jugar, y jugar juntos. Pero también pararse a pensar con qué jugamos. Y aunque hay juegos de mesa divertidísimos, los expertos recomiendan volver a poner de moda jugar con juguetes.
Como señala Petra María Pérez,  “el juguete es el instrumento privilegiado para jugar, porque la imaginación del niño necesita plasmarse en un objeto físico. Tanto que cuando no tienen juguetes, se los inventan”.
El juguete ideal
Ahora que los Reyes Magos ya están cerca, la catedrática recuerda que para elegir el mejor juguete lo primero es  “adaptarse a los intereses del hijo, porque si no, lo abandonará”. El segundo paso es buscar juguetes que permitan la creatividad, porque  “el juguete solo es idóneo si le sirve para montar su propia historia y desarrollar su imaginación”, afirma. Una idea que apunta la obra de Jiménez Domecq: “Los juguetes preferidos son aquellos que son versátiles, polivalentes, que permiten la ejecución de múltiples posibilidades, con accesorios y complementos que diversifican el juego. Lo importante no es lo que hace el juguete, sino lo que el niño es capaz de hacer con él”.
Queridos Reyes Magos…
Amaya Prado recomienda que para ayudar a Sus Majestades, padres e hijos preparen la carta a conciencia, con tiempo y a poder ser juntos, ya que la propaganda navideña es agresiva y cada año hay un juguete estrella que, además de que se agota rápido –lo que genera mucho estrés a los pajes reales–, quizás no sea el más adecuado. Pérez recomienda, incluso, ir a ver juntos los juguetes antes de escribir la carta a los Reyes.

“El juguete solo es idóneo si le sirve para montar su propia historia”

Sin olvidar un factor muy importante: la cantidad. “Es necesario que haya un número concreto y moderado de juguetes –afirma Prado– para no desbordar ni sobreestimular a los niños”, que son incapaces de procesar tanta información como genera un exceso de juguetes y pueden acabar desmotivados y aburridos. De ahí que Prado y Jiménez Domecq pidan huir del “juguete revancha”  (“como nunca tuve un tren, aunque a mi hija no le gusten, tenga un año o no lo pueda meter en casa, encargo uno con diez metros de vías”) y del  “juguete remordimiento” (un juguete muy caro, muy grande o muy numeroso, con el que acallamos el sentimiento de culpa por no pasar tiempo juntos y no regalarnos a nosotros mismos). En resumen, esta Navidad, implícate en la carta a los Reyes y… ¡a jugar juntos con juguetes!

 

Puedes encontrar este artículo en el número 54 de la revista Misión

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