Transmitir la antropología cristiana a una generación que vive en una sociedad poscristiana, y que no fija la atención más de cinco segundos, es un reto. Y como en Misión nos encantan los retos, vamos a lanzar Focuslife, una presencia en redes sociales para despertar en los jóvenes la curiosidad y el deseo de encontrar respuestas a las preguntas de la vida.

Bastan cinco segundos para captar o no su atención, viven permanentemente conectados y no conciben la vida sin internet. Son, dicen los expertos, individualistas, no reconocen la autoridad, ni jerarquizan la información. Estas son algunas de las características que definen a la llamada Generación Z, que representa a los nacidos entre 1994 y 2010. Es decir, los que son aún más jóvenes que los millenials. Y aunque el suyo podría parecer un retrato desalentador, también son emprendedores, creativos, inconformistas, tienen una gran capacidad de adaptación y están abiertos a iniciativas solidarias.
Para ayudar a la generación Z a descubrir el Bien, la Verdad, la Belleza y la Bondad, y potenciar sus cualidades, va a nacer Focuslife, un proyecto digital que, de manera muy visual, variada y divertida, busca incitar a los jóvenes a una reflexión sobre la vida.
Un destello en las redes
“Queremos ayudarles a mirar la realidad con ojos críticos y una mirada profunda, libre y alegre. Si encuentran el sentido de su vida, seguro que transformarán al mundo con su inconformismo y rebeldía”, explica Juan Uribe, promotor de Focuslife, que verá la luz en los próximos meses, de la mano de la revista Misión.  “Buscamos que los hijos y nietos de nuestros lectores reciban contenidos de calidad, con una antropología cristiana, pero de un modo muy dinámico”, añade Uribe.
Vannessa Arismendi, joven directora de Focuslife, señala que su objetivo es  “plantar la semilla de la antropología cristiana y de la evangelización en los corazones de la Generación Z”. Es decir, generar un  “caldo de cultivo”  que facilite su evangelización de un modo muy dinámico, pues  “sabemos que  el modo de comunicarnos con esta generación nada tiene que ver con el de las generaciones anteriores”, añade.
Por eso, Focuslife llegará a los jóvenes, sobre todo a través de las redes sociales, que es donde ellos están más presentes. Según explica Arismendi,  “el modo de ofrecer esta aproximación a la fe y a temas profundos no es frontal, sino a través de imágenes, memes, vídeos, gifs, listas, encuestas… sobre los temas que más les interesan en su vida diaria, para que profundicen en su realidad poco a poco, y casi sin darse cuenta, hasta encontrar respuestas a las grandes preguntas de la vida”.
En definitiva, “Focuslife creará una conexión, un destello, una chispa para que la Generación Z abra su corazón y abrace la verdad de la antropología cristiana”, concluye Uribe.
“Estos jóvenes transformarán el mundo con su inconformismo y su rebeldía”