La ciudad luce con orgullo el título de Capital Española de la Gastronomía 2017 y ha preparado un completo programa de actividades para disfrutar en familia.

Por Leire Moneo  

Fotografía: Patronato de Turismo de Huelva y Capital Española de la Gastronomía

Descubrir un destino con el paladar es una obligación –y un placer– para cualquier viajero que se precie. Y Huelva nos lo pone fácil, pues sus productos locales presumen de fama mundial, como las fresas de Lepe, el jamón de Jabugo o la gamba blanca onubense. Este año hay una buena excusa para catarlos todos –y repetir– ya que la ciudad ostenta el título de Capital Española de la Gastronomía 2017, que se hace extensivo a toda la provincia.
Un rico legado histórico
Huelva es un destino ideal para recorrer a pie, sin prisas y en familia. La capital onubense ha sido testigo del paso de grandes civilizaciones, como fenicios, cartagineses o romanos, cuya impronta perdura en el Museo de Huelva, en la Domus Romana o en la catedral de la Merced.
También aún está presente la huella de los ingleses, que en el siglo XIX revolucionaron la ciudad, como muestra la ruta “El legado de los ingleses”, en la que no falta la visita al muelle de la compañía Río Tinto (reconvertido en un agradable paseo), el recorrido por el barrio Reina Victoria (declarado conjunto histórico-artístico) o la entrada a la Casa Colón (inaugurada en 1883 como hotel de lujo y hoy Palacio de Congresos).
La figura de Cristóbal Colón no pasa desapercibida, pues desde aquí partió en su viaje al Nuevo Mundo, tal y como recuerdan varias estatuas que homenajean a los valientes marineros. Porque en Huelva vibra el alma marinera, que se deja sentir en sus modestas construcciones que miran al mar, sin pasar por alto que la ciudad se halla entre dos rías que embellecen el paisaje con sus marismas y salinas naturales.
Con las manos en la masa
La visita a la capital queda incompleta si no nos colamos en alguno de los mercados onubenses, como el de El Carmen, el más emblemático. Y como lo mejor es catar sus productos, la ciudad ha preparado un amplio programa de actividades para disfrutar en familia, con talleres, concursos, showcooking y catas para todos los públicos.
Desde marzo, cada semana los establecimientos de la ciudad ponen el foco en un producto onubense y ofrecen, a precios económicos, la degustación de un plato o tapa, elaborados a base del ingrediente protagonista de la semana.
Otras alternativas curiosas son la ruta Huelva cofrade, que permitirá en Semana Santa probar los platos gastronómicos típicos de estas fechas; la ruta de la gamba, que incluye alojamiento y la experiencia de pescar la gamba en barco, visitar la lonja y adentrarse en un cocedero; o visitas a las industrias de la salazón y a las bodegas de jamones. Este año, Huelva está para comérsela.

Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Una treintena de pequeños pueblos guardan intactas las tradiciones en torno al cerdo ibérico. En Aracena, el Museo del Jamón es un buen lugar para entender la pasión que aquí se siente por el pata negra.

Parque de Doñana. Declarado Patrimonio de la Humanidad, este conjunto de ecosistemas está considerado uno de los más importantes del planeta por su singularidad, pues es un mosaico de playas, lagunas, dunas, marismas y zonas de transición, en las que vive una riquísima variedad de fauna única en el mundo.

Paraje Natural Marismas del río Odiel. En las márgenes de la Ría de Huelva, este ecosistema intermareal propicia la presencia de garzas reales e imperiales, cigüeñas negras, grullas y flamencos. Un espectáculo natural.

Parque Minero Río Tinto. La antigua mina ha dado paso a un paisaje rojizo digno de otro planeta. Es una excursión perfecta para realizar con niños, gracias al ferrocarril turístico.

Lugares colombinos. El monasterio de La Rábida vio partir las tres naves que en 1492 llegaron al Nuevo Mundo. En el Muelle de las Carabelas se pueden ver tres réplicas de la Pinta, la Niña y la Santamaría.

Una rica despensa
Gracias a la fusión entre el  Atlántico y la sierra de Aracena, la despensa onubense es de las más ricas de Andalucía. A orillas del mar, nos chupamos los dedos con su marisco, como el langostino, el camarón o la almeja. Más elaborados pueden presentarse el atún, la corvina o el lenguado, aunque son la mojama (salazón del atún), el choco frito (cuyo rebozado puede prepararse de diferentes formas) y la gamba blanca los bocados imprescindibles.
La sierra de Aracena, con sus hermosas dehesas, da cobijo a uno de los cerdos ibéricos de mayor calidad de España, y recetas a base de porcino son de obligada cata, como el secreto o la pluma a la brasa, las carrilleras o la chacina, sin pasar por alto un sencillo plato de jamón. El plantel lo cierran los frutos rojas, pues Huelva es el epicentro de la producción española de fresas, frambuesas y arándanos.

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