¡Jesús ha resucitado de verdad! Y los grandes maestros del arte universal han querido expresar la inmensa grandeza de este acontecimiento que ha cambiado la Historia. Pero, ¿Por qué a Cristo Resucitado se le representa con un estandarte? ¿Por qué los soldados a sus pies suelen aparecer dormidos? ¿Por qué aparece desnudo? Con ayuda de La Resurrección del Señor, de Murillo, te invitamos a descubrirlo

Por Santiago Menor

Bartolomé Esteban Murillo, cuyo cuarto centenario engalana su Sevilla natal, es uno de los pintores más representativos del Barroco. Hombre de familia, gran trabajador y católico fervoroso, alcanzó la fama por sus pinturas marianas. También pintó escenas de la Pasión, aunque con una pureza de líneas que huye del efectismo. Muestra de ello es esta Resurrección del Señor, en la que lanza un potente mensaje, perfecto para este tiempo: Cristo, vivo de verdad, salva incluso a los soldados que lo asesinaron, cuyo espíritu dormido (como el de cualquier presa del pecado) es incapaz de percibir la victoria de Dios.
De la mano de la historiadora del arte Milagros García, de Nártex, repasamos sus características esenciales. Y si te quedas con ganas de más, puedes leer todo el análisis de nuestra experta en pdf, pinchando aquí.

 

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