Misión se adentra en las salas del Teatro Real Junior para explorar los talleres y óperas con que seducen a los más exigentes de la casa.

Por Macarena Funes

Entramos en el templo español de la ópera, el Teatro Real de Madrid, y ponemos rumbo a la planta más alta. En el ascensor nos apiñamos hasta detenernos en la novena. Una vez allí, subimos las únicas escaleras que aterrizan en la sala Gayarre. En el escenario, un piano de cola sella el ambiente. Se respira un aire más íntimo y familiar. Niños de todas las edades se reparten en las butacas acompañados de sus padres o abuelos… De repente, se apagan las luces y arranca “Pata palo” de Kiko Veneno. Una sonrisa se dibuja en los rostros del público.
Bajo el nombre de Todos a la Gayarre, se alza un domingo al mes el telón de estos talleres infantiles, que conquistan al público menudo combinando piezas al piano, fragmentos de películas y escritos literarios. Una experiencia que traslada al universo infantil los grandes espectáculos que se presentan en el gran teatro madrileño.  “El objetivo de estos talleres –explica Fernando Palacios, profesor y director de Todos a la Gayarre– es captar la atención de toda la familia, con una actividad que despierte la imaginación”.
La majestuosidad de la música se cuela por cada recoveco del recinto. “La música desarrolla áreas del cerebro que de otra forma quedan inactivas, así que este es uno de los mejores regalos que podemos ofrecer a un niño”, subrayan los hermanos Víctor y Luis del Valle, un dúo que conquistó a los más pequeños durante el taller del pasado mes de en enero. Esta pareja de artistas destaca que los niños responden con naturalidad a lo que ven y escuchan, y eso los convierte en un público exigente. “Tenemos la responsabilidad de sembrar en ellos la semilla de la música, y es realmente bonito encontrar jovencitos que, con los años, te dicen que se dedican a la música gracias a un concierto tuyo”, recalca el dúo.
“Desde 2003 se han ido incorporando más títulos enfocados al público infantil”, afirma Rita Consentino, responsable de esta área del Real. Este proyecto pedagógico se ha ido consolidando hasta desembocar en lo que se conoce hoy como el Real Junior.
Para celebrar el bicentenario del Teatro Real, “esta temporada ofrecemos la ópera El gato con botas, una producción muy hermosa, que reúne todos los ingredientes de una gran producción”, concluye Consentino. Una gran producción digna de los más peques.
Más información: visita el Real Junior en www.teatro-real.com/es
Este año, la apuesta más innovadora del Real Junior es Alibabach dirigida a bebés, desde recién nacidos hasta los 2 años, que se estrenará en junio. “A partir de música de Bach, ofreceremos un espectáculo de estimulación y de iniciación del universo musical y sonoro para bebés”, concreta la responsable del Real Junior. Unos pasos sencillos y claves para alimentar, en pequeñas dosis, la pasión por el lenguaje de la música.

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