Por Blanca Ruiz Antón                                                                                                                                        Fotografía Daniel García

El equipo que hace posible Misión no es grande en número pero sí en valores. Hablamos con quienes han hecho posibles los 50 números de la revista.

LA EFERVESCENCIA y la intensidad con las que se vive cada número de la revista Misión contrasta con la paz del lugar en el que está situado: a las afueras de Madrid, en una antigua escuela infantil reconvertida en la administración territorial del Regnum Christi.

Cada nueva edición de las 50 que se han publicado en esta década ha sido un pequeño milagro que se lleva a cabo con la ayuda de Dios y con el esfuerzo ímprobo de un equipo que trabaja no solo por sacar una revista adelante, sino para  “ayudar a mucha gente que necesita sentir apoyo en sus ideas y en su fe”, como asegura José María Peña, del departamento de donativos.

Quizás no sea un gran equipo en número pero sí en valores humanos y en conciencia de la importancia de su trabajo, y por eso Javier Ugarte, diseñador de campañas, asegura que  trabajar en Misión supone  “ver que tu labor tiene una trascendencia y sirve para un bien mayor”.  Algo con lo que coincide Nuria Aymerich, del departamento de suscripciones, que califica de  “regalo de Dios”  ver que  “tu trabajo ayuda a tantísima gente.”

La viabilidad de la revista es un milagro económico y también un milagro personal para algunos de los miembros del equipo. María José Arranz, una de las pioneras de la revista, asesora en temas de fondo y responsable de la Administración, comenta que  “Misión hace 10 años fue un milagro para mí y he podido ver cómo también la revista es un acontecimiento extraordinario para muchas personas”. Algo en lo que coincide José Antonio Méndez, redactor jefe, quien subraya:  “Yo trabajo al servicio de Dios. ¡Por eso estoy en Misión! Aquí puedo hacer un periodismo diferente: cuidado, entusiasta, de hondura, audaz, sin complejos y que sea punta de una lanza para la evangelización de una España mejor. ¡Es la horma de mi zapato!”.

Viviana Mourgeon, encargada de Publicidad, dice que es  “un valor añadido”  poder trabajar en un lugar “en el que se transmiten los mismos valores que intento vivir en mi vida y en mi familia”. La redactora Marta Peñalver apunta que, además de poder desarrollar su vocación como periodista,  “es un lujo ser parte de un equipo de personas con quienes comparto la fe y donde me siento acompañada”. Y Alicia Zorita, estudiante de ADE en prácticas, se siente muy afortunada de haber llegado a formar parte de este equipo donde “puedo crecer tanto en lo laboral como personalmente”. En Misión somos una gran familia.

José Antonio Méndez

Lo mejor que he hecho en la vida ha sido casarme; lo más impactante, tener hijos (3, y otro que nos cuida desde el cielo); y lo más divertido, ser periodista. Ya en el número 1 empecé a colaborar con Misión, y desde 2016 me lo paso en grande como redactor jefe. Antes me había curtido en La Razón, Chesterton y Alfa y Omega. Soy autor de El hombre de la ilusión (BAC, 2016).

Marta Peñalver

Hace tres años me incorporé al equipo de la revista Misión como redactora. Ya desde pequeña tenía muy clara mi vocación al periodismo y la verdad es que me encanta. Una de las cosas que más disfruto es que me obliga a leer y a investigar, pues la lectura es una de mis grandes pasiones. Antes de llegar a la revista trabajé en televisión, en la jmj de Madrid y en los departamentos de comunicación de varias empresas. Estoy casada y soy madre de tres hijos pequeños que son mi gran alegría.

Margarita García

Colaboro con Misión desde 2013. Soy subdirectora del programa de rtve Últimas Preguntas y bloguera en Mujeresteniamosqueser.com. Cuando llegué a Misión me acogieron con los brazos abiertos. A pesar de no tener ni mesa, fue el recibimiento más caluroso que se puede hacer. Sentí que iba a encontrar grandes amigos. Con ellos he aprendido a hacer periodismo y, sobre todo, he crecido como persona. En Misión vivimos con la misma emoción un cierre que el matrimonio de un miembro del equipo.

Francisco Rodríguez

Soy escritor y corrector de estilo. Me he encargado de corregir las últimas ediciones de Misión. Mi experiencia con la revista ha sido muy gratificante. Me gusta la pasión con la que trabaja el equipo y las entrevistas a personas que luchan contra la adversidad, dentro o fuera de nuestras fronteras. Como escritor, me incorporé al mundo editorial en 2001 con Sopa de pescado (relatos cortos), y desde entonces he publicado una decena de libros; los dos últimos son El Diario Down (Tolstoievski, 2016), en el que narro mi experiencia como padre de un niño con el síndrome de Down, y Los zapatos de Knut Hamsun (De la Luna Libros, 2017).

Isis Barajas

Trabajé desde los inicios en la creación de Misión y fui su redactora jefe durante 9 años. Estudié Periodismo, un Máster en Humanidades (UFV) y otro en Pastoral Familiar en el Instituto Pontificio Juan Pablo II. Antes de recalar en Misión trabajé en el periódico La Razón. Para mí esta revista ha sido un regalo de Dios; un tesoro que he llegado en vasos de barro. Nunca podré agradecer lo suficiente que José Ángel Agejas pensara en mí para entrar en este proyecto apasionante. Actualmente sigo vinculada a la revista como columnista y colaboradora habitual, escribo en el blog Mujeresteniamosqueser.com, y soy madre de seis preciosos hijos.

Susana Folgado

Estudié Publicidad y RR.PP. y,desde el principio, me apasionó el diseño gráfico, por lo que dirigí mis paseaste sector, sin renunciar a mi bagaje publicitario. Tras años trabajando en una editorial como diseñadora gráfica, me lancé a volar por libre, y a día hoy, he de dar las gracias por ese vertiginoso paso que me permitió formar parte de la gran familia deMisión. Y digo familia, porque el trabajo va conjugado con todo el cariño y profesionalidad que desprende su gran equipo. ¡El de Arriba los puso en mi camino! ¡Enhorabuena a por otros 10 años!

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