Adoctrinamiento

Adoctrinamiento gustoso

Por Juan Manuel de Prada / Ilustración: María Olguín

Artículo publicado en la edición número 65 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

Discrepando de la visión sobre las tiranías futuras que Orwell ofrece en 1984, Aldous Huxley afirmaba que  “en la próxima generación, los amos del mundo descubrirán que el condicionamiento infantil y la narco-hipnosis son más eficaces como instrumentos de gobierno que las cachiporras y las cárceles; y que el anhelo de poder podrá colmarse tan satisfactoriamente sugiriendo a la gente que ame su servidumbre como flagelándola y golpeándola hasta conseguir su obediencia”.

La premonición de Huxley ha resultado cierta. En las tiranías antañonas, el control omnímodo sobre las conciencias se lograba aplicando a rajatabla aquella bestial consigna atribuida a Lenin: “Contra los cuerpos, la violencia; contra las almas, la mentira”. En la tiranía hoy vigente, ya no se ejerce violencia sobre los cuerpos, pero el control sobre las almas se ha tornado mucho más eficaz, precisamente porque se ha logrado que las masas sometidas no perciban que están siendo violentadas. 

¿Cómo ha logrado esta nueva forma de tiranía infantilizar a las masas hasta el extremo de que amen su servidumbre? Mediante la disolución de los vínculos humanos (religiosos, comunitarios, familiares, incluso el vínculo más íntimo con nuestra propia naturaleza e identidad personal), que hace de los seres humanos una mera agregación de átomos extraviados e individualistas condenados a la intemperie espiritual; y, una vez rotos esos vínculos, se les brindan unos  “hipervínculos”  ideológicos que endiosen sus apetitos, a través de una propaganda continua que se convierte en el líquido amniótico en el que vivimos. Los tiranos antañones podían imponer, mediante una implacable máquina policial, la adhesión de sus sometidos; pero frente a las imposiciones represoras actuaba como contrapeso la supervivencia de los vínculos humanos, de tal modo que tal adhesión no llegaba a penetrar la conciencia. En nuestra época, los “hipervínculos” actúan directamente sobre la conciencia, moldeándola, reconfigurándola sin violencia, como una lluvia fina que todo lo impregna.

“En la tiranía hoy vigente, ya no se ejerce violencia sobre los cuerpos, pero el control sobre las almas se ha tornado mucho más eficaz”

Para lograr tal violación incruenta de las conciencias se ha anulado el sentimiento de arraigo y pertenencia (a la tierra, a la sangre, a Dios); se ha devastado la familia, ese tejido celular básico de la sociedad donde florecían las adhesiones fuertes, leales y duraderas; se ha exaltado la demogresca, el rifirrafe ideológico, los conflictos entre generaciones, la lucha entre los sexos, incluso la disconformidad con el propio cuerpo. Y todo ello no se ha hecho mediante la represión de los llamados  “derechos y libertades”, sino mediante su exaltación. Sobre todo de lo que nosotros llamamos “derechos de bragueta”; pues, como afirmaba el propio Huxley, “en la medida en que la libertad política y económica disminuyen, la libertad sexual tiende a aumentar”.

Por supuesto, no toda la sociedad sucumbe de igual grado; siempre, junto a los convencidos se cuentan los reticentes (entre quienes suelen contarse lo que nosotros denominamos  “católicos pompier”, católicos con más fachada que cimientos). Pero la tiranía mundialista sabe que la hipocresía social, bien encauzada y administrada, con censores y vigías que señalen y estigmaticen a los infractores de la ortodoxia, es uno de los más eficaces métodos de control social. Así, los reticentes acaban acatando los paradigmas culturales y políticos vigentes; y los pueblos acaban reducidos a la categoría de rebaños gustosamente esclavizados. Y, una vez logrado el control completo, el discrepante es automáticamente visto como un desviado o un demente peligrosísimo al que conviene anatemizar y condenar al ostracismo. 

Artículo publicado en la edición número 65 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España.

¿Te ha gustado este artículo?

Para que disfrutes de más historias como esta

ARTÍCULOS RELACIONADOS

ARTICULOS DE INTERÉS

ARTICULOS DE INTERÉS

ÚLTIMA EDICIÓN

SEPTIEMBRE, OCTUBRE, NOVIEMBRE 2022 2022

SEPTIEMBRE, OCTUBRE, NOVIEMBRE 2022