La revista más leída por las familias católicas de España

Empresas con corazón

Transformar empresas desde el Corazón: una forma eficaz de poner a Dios en el centro de nuestros trabajos

Una persona adulta pasa normalmente un tercio del día en su lugar de trabajo. Y así durante décadas. De las empresas analizamos muchos aspectos a la hora de trabajar allí, pero ¿nos planteamos si formando parte de ellas podemos acercarnos a Dios y además colaborar con Él? En Misión mostramos cómo cada vez más empresas están siendo transformadas desde su cabeza hasta el último empleado bajo la luz del Sagrado Corazón de Jesús.

Por Javier Lozano

Peter Freissle era un empresario de éxito. Dedicado al sector minero tenía en nómina a 300 trabajadores. Se jactaba de haber alcanzado el “sueño americano” y en apariencia lo tenía todo: mucho dinero, casas, lujos de todo tipo… excepto lo más importante.

Sentía un vacío interior que nada lograba llenar, lo que acabó llevándole a una depresión. Se sentía un tirano y así se hacía llamar. Fue en ese instante cuando un amigo suyo, al verlo sumido en la desesperación, lo invitó a un retiro espiritual, donde por primera vez en su vida experimentó el amor de Dios. Su existencia se transformó por completo, también en el ámbito empresarial. “¿Qué valor eterno has creado con los talentos y dones que te brindé?”, fue la pregunta que le hizo Jesús en esos tres días de silencio. Peter lo entendió rápidamente y lo primero que hizo fue reunir al comité directivo para anunciar que desde aquel momento la empresa pasaba a ser de Dios y que sería una compañía según el Corazón de Jesús. Implementó un modelo de transformación para lograrlo y los resultados fueron evidentes: trabajadores, clientes, proveedores… todos fueron empapados por esta espiritualidad, lo que se tradujo en mayor fidelidad y productividad, y también en resultados.

Un amor que transforma

Así es como surgió His Way at Work (HWAW), una organización que ofrece a las empresas aplicar este modelo en el que el centro es el Corazón de Jesús. Más de 250 compañías de EE.UU. e Hispanoamérica, que suman 200.000 empleados, han vivido ya esta transformación espiritual y corporativa. HWAW está ya también en España, donde recientemente se llevó a cabo la primera consagración de empresas al Sagrado Corazón en el Cerro de los Ángeles. Ramón J. Fonte, presidente de HWAW en España, quien estuvo allí, explica a Misión la importancia de esta consagración: “El carisma del Corazón de Jesús es clave, ya que una de las promesas que hizo Jesús a santa Margarita María de Alacoque en sus apariciones dice: ‘Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas’”. Este empresario español recuerda que “es vital en la transformación de una empresa que se dé el amor trascendental y real de la misericordia de Cristo, representada en su corazón y de esta forma reparar todas las ofensas que se han cometido contra Él”.

Él mismo también vivió un fuerte proceso de conversión que lo llevó a este apostolado tan particular. “Mi viaje se inició hace seis años en un retiro de Emaús al que yo no quería ir, pero al que asistí y me transformó. Pude experimentar un tsunami de amor en mi pecho que ha cambiado mi visión del mundo. Antes no sabía ni quién era san Pablo, ni sabía rezar el Credo. Pero la certeza de que Jesús es real me ha dado paz y alegría. Además, salí del retiro con una misión clara: Dios quiere estar en las empresas y yo tengo que llevarlo a ellas”.

En la sociedad actual muchas compañías se rigen únicamente, o al menos de manera primordial, por el mero beneficio económico. “Hemos dejado la luz y en muchas organizaciones ha prevalecido la oscuridad. Las empresas, junto con la educación, son clave para el desarrollo de la sociedad. Es esencial que pongan en práctica las virtudes del buen empresario y no se dejen arrastrar por un mundo lleno de tentaciones y maldad. Apartar a Dios ha dado lugar a culturas empresariales vacías y superficiales”, alerta.

De la cúpula hacia abajo

El propósito de HWAW, y que muchos empresarios han aplicado ya con éxito, va mucho más allá de que los empleados recen el Ángelus o haya símbolos religiosos. Se trata –según señala Fonte– de vivir el amor de Dios dentro de la organización, porque experimentando ese amor se transforma la cultura empresarial. Por ello, destaca que para cambiar “la cultura de una empresa, primero debe transformarse la cúpula directiva”.

El camino comienza con esta llamada de Dios para que Jesús reine en su empresa. Un viaje que, según Ramón J. Fonte, es maravilloso, pero también difícil puesto que la empresa “comenzará su transformación reemplazando a ‘dioses’ como el dinero, el miedo, la división o la envidia, por Él”.

Jesús dijo a santa Margarita: “Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas”

Sin embargo, que Jesús reine en la empresa no significa que se convierta en una ONG. Al contrario, Fonte afirma que el Señor “quiere empresas eficientes, de éxito, y excelentes, por ello deben generar beneficios para cumplir con la misión y propósito que Él les ha encomendado”.

Pero paradójicamente, como todo lo que tiene que ver con la fe, cuanto más impregnada está la empresa del Corazón de Jesús, más beneficiada sale también la propia compañía en los aspectos meramente empresariales, pues tanto la dirección como los trabajadores experimentan un cambio de mentalidad que transforma todas las estructuras y da una vuelta de tuerca a la propia cultura de la empresa. El propio presidente de HWAW España así lo ha visto con sus propios ojos: “Se crea un ambiente distinto, donde el éxito y la mejora empresarial no excluyen las dificultades, pero estas se viven de otra forma”.

EMPRESAS CON CORAZÓN EN 4 PASOS

1. Consagrar la empresa al Sagrado Corazón. En His Way at Work el primer paso que se da para iniciar el proceso de transformación es la consagración de la empresa al Sagrado Corazón. “Se trata de entregársela de una manera trascendental al Señor, permitiendo que Él la dirija y guíe”, cuenta Ramón J. Fonte. Una vez consagrada y con la “bandera del Señor” ya plantada en la empresa, comienza un proceso de transformación estudiado y calculado de aproximadamente  un año.

2.Detectar el propósito de Dios para tu empresa. El siguiente paso es trabajar con los propietarios y socios de la empresa para detectar, junto a ellos, el propósito que Dios tiene para la compañía. Se crea la figura de líder de misión, que velará por la correcta implementación de la metodología.

3.Crear equipos que generen una cultura empresarial dirigida por el Corazón de Jesús. Luego, se trabaja  con dos tipos de equipo. Por un lado, el denominado “equipo de visión”, ­encargado de definir los valores clave para poder aterrizar este itinerario a todos los niveles de la empresa. Este equipo crea otro equipo compuesto por empleados de diferentes departamentos que conocen bien la empresa para que sean ellos los que desarrollen los programas, actividades y eventos que permitan la transformación. Fonte señala que hay empresas que ya han hecho este recorrido y están viviendo esta cultura que emana de esta espiritualidad: “Como resultado puedo decir que estas empresas están generando numerosos frutos”, comenta.

4. Recibir acompañamiento espiritual y crear comunidad.
Los empresarios no viven solos este proceso, reciben ayuda de un director espiritual y de la Universidad Francisco de Vitoria. Además, HWAW tiene ya dos comunidades en España, una  en Madrid y otra en Barcelona, para que los mismos directivos se ayuden unos a otros e intercambian experiencias.  Más información: www.hwaw.es

Artículo publicado en la edición número 74 de la revista Misión, la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España

¿Te ha gustado este artículo?

Para que disfrutes de más historias como esta

ARTÍCULOS RELACIONADOS

ARTICULOS DE INTERÉS

ARTICULOS DE INTERÉS

ÚLTIMA EDICIÓN

junio, julio, agosto 2026